La Isla de Penelope

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Un espacio para conocernos a nosotros mismos y, en general, la naturaleza humana. Sólo la comprensión y la conciencia de nosotr@s mism@s pueden darnos la libertad de vivir con intensidad y pasiónAna Cortiñas Payerashttps://plus.google.com/103694707785837380138noreply@blogger.comBlogger287125
Actualizado: hace 5 horas 38 mins

¿PENSAMIENTO? POLÍTICO

Dom, 11/06/2016 - 12:50
Normalmente se entiende la ideología política como una forma de pensamiento y una opinión. Como opiniones y pensamientos, se ponen todas al mismo nivel, como si todas tuvieran que tener el mismo respeto.Sin embargo, la ideología no es exclusivamente "pensamiento". Tras las actitudes políticas, existe la capacidad o no de tomar decisiones basadas en el análisis, la empatía, el desarrollo moral adulto o, por el contrario, basadas en el miedo y el odio y en un nivel de desarrollo moral infantil.Como que tengo amistades americanas en mi facebook, he podido seguir artículos en los que se analizan las posturas de Donald Trump. Que salga o no elegido el próximo martes, va a depender -dicen- de las posturas del hombre blanco norteamericano respecto a las mujeres y la emigración. ¿Considerarán que las mujeres y los no americanos somos seres humanos de plenos derechos y dignidad?El problema es que el odio y el miedo, que son emociones que nos pueden abrumar, para ser alejados de nuestra conciencia, se convierten en ideologías razonadas: los extranjeros vienen a quitarnos el trabajo, las mujeres quitan el trabajo a los hombres o, si señalamos y denunciamos la violencia sufrida somos feministas perversas y feminazis que alimentamos el odio a los hombres.El desarrollo moral infantil divide el mundo en buenos y malos sobre la base del miedo. No se habla de la bondad o maldad de los actos basándose en si los políticos buscan acciones éticas y que busquen el bien común, sino si me quitan el miedo que ellos mismos han provocado para conservar sus propios privilegios.Ana Cortiñas

EL INFIERNO Y EL CIELO DE MIS PASIONES

Dom, 02/28/2016 - 21:08
Pintura de Roberto FerriA veces creo que la pasión fue la Beatriz que me guió en el camino del infierno al cielo. O también puedo decir algo así como que las bajas pasiones fueron el sustrato de estiércol donde nació la más alta pasión. En el proceso de experimentar las pasiones, se produjo un refinamiento, una transformación alquímica de quien era yo al ser que soy ahora.            Para mí, la madurez y el desarrollo personal hicieron que la pasión significara cosas diferentes según el estadio de mi proceso. Hay varias definiciones de pasión, y todas y cada una de ellas definieron algún aspecto de mí en algún momento de mi vida.            Mi primera experiencia de pasión fue en la adolescencia, donde un concepto estrecho de amor romántico, los celos y la envidia marcaron aquellos años turbulentos, en los que vivir apasionadamente significaba sufrir. Las relaciones eran intensas, llenas de altibajos con gran sufrimiento emocional. Amar sin ser correspondida fue una especie de crucifixión que me bajó a los infiernos, con un malestar personal del que cansada de sufrir, quise escapar. Ese fue el primer momento en que nació la motivación para ascender, de salir del cieno que la intensidad de los sentimientos me había arrastrado. En ese momento la pasión se transformó en Beatriz.             Quizá se me perdonó del eterno sufrimiento por la intensidad del amor. Pasión significa intensidad, no solo sufrimiento ¿Qué hace que las pasiones no sean los pecados que te hunden en el infierno? Solo la intensidad de un amor equilibrado entre yo y los otros. Ese descubrimiento inició el tiempo pasado en el purgatorio. Envidia, celos y amores trágicos son el desequilibrio de la pasión. La balanza se inclina hacia el otro, y queda poco deseo, poca pasión para uno mismo. O se inclina hacia uno mismo, como Narciso en el bosque, sin pensar en el otro. En cualquier caso, es una pasión ego-centrada, que la hace ciega y causa sufrimiento. El egocentrismo es una especie de ceguera. Es la incapacidad de ver al otro en uno mismo, y a uno mismo en el otro, la incapacidad para darse cuenta de la interrelación de la vida.Para el apasionado egocéntrico, la vida puede ser placer o sufrimiento, pero nada de ello se vive con sentido. Para vivir conectado debe comprenderse mínimamente que quiere decir nosotros. El apasionado ego-centrado está sentenciado a la autodestrucción, porque al vivir en un mundo estrecho, acaba por colapsar.Crecer implica integrar el mundo en nuestro interior. Y el crecimiento refina y desvela la pasión. Romper las barreras que nos construye el autoengaño, notar las conexiones entre el yo y el no-yo nos abre a la experiencia del impulso vital.Crecer no es fácil, pero es apasionante.
Ana Cortiñas


SADISMO

Mar, 02/16/2016 - 19:52


He encontrado este gif en una página y se lo he robado porque me ha impactado, y quería comentarlo.
Ilustra la perversión.
Si la agresividad y la violencia siempre fuera directa, el peligro se ve venir. No siempre podríamos defendernos de ella, pero con el tiempo desarrollamos pistas e indicios que nos avisan del peligro, por lo que podemos huir o inventarnos escudos, murallas y castillos. Esta ha sido la evolución biológica, y la Naturaleza nos muestra la creatividad de los mecanismos y estrategias de defensa y huida del mundo animal.
Pero los humanos tenemos la capacidad de pensar, imaginar y representarnos situaciones en el futuro. Esa es la diferencia entre un tiburón y nosotros. En definitiva, un tiburón ataca porque huele la sangre o nos movemos como una foca, que es su alimento. Pero nosotros podemos maquinar qué es lo que le va a hacer más daño a una persona, o a un colectivo. Así que a veces es mejor matar a la familia de nuestro enemigo, y no quitarle la vida, sino la vida de aquellos a los que ama y protege. Y no matamos para comer, sino por codicia territorial o económica. O envidia, o celos, o deseos de venganza.
Cuando a la agresión le unimos la perversión, tenemos al sádico servido.

Ana Cortiñas

ESTOY REORGANIZÁNDOME

Mar, 02/09/2016 - 20:36
Fotografía de Erez MaromMuchas gracias a todos los lectores del blog que, sorprendentemente,  sigue teniendo visitas a pesar de mi parón en la escritura.
He puesto en marcha varios programas en el trabajo que me han llevado tiempo de elaboración y desarrollo, lo que me ha quitado tiempo para escribir. Uno de ellos ha sido un programa para padres y madres de criaturas en su primera infancia en donde utilizo grupalmente la técnica de la video-intervención. Ha sido una experiencia preciosa y gratificante.
Otro elemento que me ha llevado tiempo es que estoy formándome en terapia sensorio-motriz, una psicoterapia que ha planteado Pat Odgen, uniendo los estudios de la neurociencia, del apego, del trauma a la terapia centrada en el cuerpo. Esta formación me ha abierto un mundo de posibilidades para trabajar con aquellas cosas que la terapia verbal no llega, como poder cambiar los patrones de activación fisiológica y regulación emocional.

Estoy asimilando todo lo aprendido y vivido. Cuando pueda encontrar palabras para trasmitir reflexiones e informaciones que puedan ser útiles para los lectores, iniciaré un nuevo periodo de este blog

Un abrazo y gracias a todos los que me leéis
Ana Cortiñas

DEL ALMA ENCARNADA

Jue, 10/08/2015 - 20:05

Para cambiar, una persona debe encarar el dragón de sus apetitos con otro dragón, la energía vital del alma.
Rumi

El árbol de la vida: fotografía de Stergos SkulukasFuera de discusiones metafísicas, existe una experiencia profunda del ser en la que se siente la conciencia encarnada. Es un estado en el que todas las células funcionan al unísono haciéndonos presentes todas las sensaciones, y en el que si se está con otra persona, hasta parece que hay hilos que nos unen, y que podemos mostrar y ver el alma. No es un estado fácil de experimentar, porque casi todos vivimos con partes de nosotros disociadas. En el día a día, quizá un brazo y un costado pertenezca a un niña abusada, una pierna tenga el impulso de la supervivencia, y la espalda sostenga todo el peso del mundo.
No obstante, podemos vivir  momentos de destellos del alma, como cuando conocemos a alguien y nos enamoramos profundamente (¿será por eso que anhelamos tanto esta experiencia?), o algún momento de felicidad, o de triunfo frente a una adversidad, o en el nacimiento de un hijo, o en nuestro propio renacimiento tras un trauma.
Lo triste en la vida es que esas ráfagas de aroma de alma son escasas. Los afanes cotidianos nos vuelven a disociar y a poner de nuevo las defensas en marcha frente a peligros imaginarios, por esa memoria cruel que nos separa del presente. Los amantes ya no se muestran el alma, sino que ahora surgen las espinas en la piel, las garras en las manos y los colmillos afilados. Una lástima. Y entonces empezamos a anhelar algo externo, otro amor, otro paisaje, otro milagro que nos vuelva a encarnar el alma.
Necesitamos coraje y recuperar el alma. No una especie de fantasma que se va o viene, sino ese impulso vital que orquesta nuestras células y les hace tocar la melodía al unísono, armónicamente. Y entonces, el brazo no es su brazo, ni la espalda aguanta el mundo, ni el costado está encogido para protegerse. Y sobreviene el gozo. Quizá por eso el lenguaje del amor y de los místicos se parece tanto.

Ana Cortiñas

Tu tarea no es buscar el amor, sino buscar y encontrar las barreras dentro de ti mismo que has construido contra el.
Rumi

COSAS DE MUJERES

Vie, 08/21/2015 - 17:09
Pintura de Erika CraigHay muchas cosas de mujeres: la menstruación, el histerismo, hablar de cocina, de la casa, de los niños. Es cosa de mujeres cuidarse de las cosas cotidianas que no tienen valor, la limpieza, las relaciones, el ambiente emocional. Es cosa de mujeres tener miedo a la violación, a salir sola por las noches, a lo qué dirán si vistes demasiado provocativa, o como una monja, si eres estrecha o si eres una zorra. Es cosa de mujeres defenderse del acoso, del maltrato de pareja, de los crímenes pasionales; dar de comer a los enfermos de la familia, ocuparse de la compra de detergente. de la educación, de los dependientes, de mantener el deseo sexual, de la anticoncepción, de que los padres maltratadores mantengan el respeto de los hijos; es cosa de mujeres la responsabilidad de las denuncias falsas, mantener las relaciones vivas y sanas, la ropa y el cuidado de los animales y las plantas, los partos y los puerperios, asistir en agonías de los moribundos, velar los muertos.

Muchas cosas de mujeres que se hacen múltiples veces en el día, en todas las casas del mundo, casi todo en todas las culturas.

Pero nada de eso se valora, aunque ninguna sociedad podría subsistir sin las mujeres y sus cosas.
No se crece, ni se evoluciona pariendo, cuidando. Sólo son importantes los generales y sus guerras. Los políticos y sus leyes. Los bancos y sus monedas. Las iglesias y sus Papas. Sólo se iluminan los que pueden sentarse años en meditación, buscando la iluminación en la sombra de una cueva o monasterio.
No, las cosas de mujeres no son importantes.

LA CEGUERA Y SU MANTO DE INVISIBILIDAD

Mié, 08/19/2015 - 21:10
La ceguera de la razón, de José Ignacio CañaLa ceguera psicológica es un manto de invisibilidad con el que se cubren actos o hechos que se hacen sobre otros sin ningún reconocimiento de las consecuencias que producen. Si además
el ciego piensa, se justifica lo que se hace con teorías o adjetivos -en el mejor de los casos- o con un cinismo rayano a la perversión. Un ejemplo de esto sería agredir verbalmente a otro, y decirle cuando se molesta que "no entiendes las bromas" o "te victimizas" (lo cual puede ser verdad en algunos casos, por eso convence) o, en personas sofisticadas, se hace un discurso razonablemente defendido y fundamentado, con demagogias convincentes, que no es fácil rebatir.
El ciego puede serlo por propio interés (la situación actual produce un beneficio consciente o inconsciente) o puede darse el caso de que la persona haya integrado la violencia sufrida en su propia identidad, como un esclavo que defiende su propia esclavitud.
Algo de esto nos pasa a las mujeres. Milenios de que ciertas cosas sean "cosas de mujeres" hace que aceptemos automáticamente ciertos puntos de vista como la única realidad. La invisibilidad impuesta, para las personas que han acertado a romper y hacer un agujero en la venda, produce una gran impotencia. Cualquier cosa que digamos se tilda de exagerada, haciéndote sentir fanática, incluso que eres tú la que tienes el "cerebro lavado".
Es importante, entonces, que aprendamos a reconocer los mecanismos mentales de la ceguera psicológica para que no nos dejemos invisibilizar, y podamos defendernos de demagogias y argumentos que lo único que pretenden es mantener el "statu quo" de quien no tiene coraje para evolucionar.

Ana Cortiñas

¿SIEMPRE HAY UNA RELACIÓN DE DOMINANCIA-SUMISIÓN? TEORÍA POLIVAGAL DE PORGES

Mar, 07/28/2015 - 17:24
Hoy en día, los neurocientíficos saben que hay una parte del cerebro que, cuando está activada, permite las relaciones con conexión emocional (Teoría polivagal de S. Porges). Cuando gracias a las relaciones tempranas, esta parte está bien desarrollada porque a través de las interacciones y las vocalizaciones hay una buena regulación emocional del bebé, las personas en su adultez enfrentan los conflictos con la negociación. y se puede dar la reparación de aquello que nos ha distanciado.
No obstante, hay personas que enfrentan cualquier conflicto personal como un ataque ante el que tienen que defenderse o huir. Son las relaciones de dominancia- sumisión. Hay filósofos que han pensado que la jerarquía amo-esclavo está en la base de toda relación, pero esto no es así. Acudimos a esta reacción primitiva por razones de supervivencia o problemas de apego, cuando no hay una buena integración de todos los sistemas cerebrales y del sistema nervioso en general.
El gran problema sucede cuando una persona busca cuidar la relación, y el otro pretende dominar. Esa es la razón por las que la mediación no siempre es aconsejable. El tipo de relaciones que Marie France Hyrigoyen describe en "El acoso moral", es uno de estos casos. Al final, hay razones de supervivencia psicológica para no negociar, salvo que puedas dominar al que no quiere hacerlo y le impongas la negociación. Qué contrasentido, ¿no?

Ana Cortiñas

HONRAR TODAS NUESTRAS PARTES

Jue, 07/23/2015 - 22:40
Se puede elegir como responder, pero no se elige como reaccionar.
Reaccionamos según nuestra naturaleza y nuestras memorias de los movimientos y secuencias con las que se fundó nuestro mundo de afectos. Reaccionamos de forma esperable y lógica, como lo hacen la mayoría de humanos, aunque también esperamos que la respuesta sea equilibrada y civilizada.
Y aunque sea deseable responder y no reaccionar a las cosas que nos suceden, negar nuestra reacción es una forma de violencia.
Si me enfado o me entristezco y lo niego, rechazo la parte de mí que quiere sobrevivir y ser reconocida en sus deseos. Si niego que tu reacción de enfado o tristeza sea la adecuada, rechazo la parte de ti que desea sobrevivir y ser reconocida.
Necesitamos honrar todas y cada una de nuestras partes

TIOVIVO

Mar, 07/21/2015 - 20:14
La mente juega malas pasadas cuando se produce un hecho irreversible. Repite y repite la acción de forma autotorturante como una película que se proyecta en el espacio interno entre los ojos, para que lamentes a cada momento lo que hiciste o no hiciste, lo que hubiera podido ser diferente si hubieras hecho tal gesto, si hubieras podido poner la atención en ese momento, si hubieras entrado por la puerta cinco minutos después.
Los acontecimientos dan vueltas en la cabeza como un tiovivo de música machacona y repetitiva, para conseguir que la próxima vez puedas hacer ese acto de triunfo que te libre de sufrir la pérdida, que evite el fracaso, que impida el dolor

LOS TERAPEUTAS

Lun, 06/22/2015 - 22:22
Como parte de los prejuicios respecto a los psicólogos y terapeutas, se cree que están inmunes al dolor y a los problemas psicológicos, y que no pasan por las mismas situaciones que los que vienen a pedir ayuda.
Quizá eso forme parte de la idea de que la salud mental es un estado de bienestar permanente, en el que no se sufre nunca.
Yo, como cualquier otra persona, he tenido que lidiar con épocas de "insania", si sufrir, tener ansiedad y tristeza, acabar agotada psicológicamente y tener que limpiarme de condicionamientos familiares y sociales es "insania".
Creo que lo que se le debe pedir a un terapeuta son una serie de actitudes personales que permitan una relación de ayuda confiable: autenticidad, coherencia, lealtad y una voluntad de crecer psicológica, hasta diría que espiritualmente (aunque nada que ver con la religión). Profesionalmente, la voluntad de crecer debe mantenerse en una actitud de formación permanente y apertura intelectual.
Aún así, podemos equivocarnos y no poder ayudar. Somos seres limitados y también necesitamos ayuda. de otros profesionales y otros seres humanos

Fotografía: el diván de Freud en Viena

Ana Cortiñas

LA TRAGEDIA DEL SER HUMANO

Mar, 06/16/2015 - 21:01
Me parece que la gran tragedia del ser humano es que la mayor parte de las heridas que llevamos están hechas por otras personas.Nacemos tan dependientes de la mirada que nos devuelven los padres sobre nosotros para generar nuestra identidad que, de aún siendo adultos, la opinión de los otros nos hiere con fuerza. Sin embargo, la persona que nos mira no siempre tiene una mirada limpia. Muchas veces ven en nosotros proyecciones de su propia cosecha.Volverse fuerte a las opini...ones parciales y subjetivas de los que nos miran nos obliga a endurecernos frente a los otros, nos tenemos que defender a través de la desconfianza y la duda de la pureza y honestidad del otro, y envolvernos de una coraza antirreflejante, para que sus juicios, comentarios, insinuaciones nos reboten.En el camino de la adquisición de la fuerza, perdemos la inocencia. A veces, la vida nos convierte en funambulistas, teniendo que conservar el equilibrio entre una actitud amorosaante la vida y la des-ilusión sobre la amabilidad esperada de los demás
Ana Cortiñas

REFLEXIONES SOBRE MI TRABAJO

Mar, 06/16/2015 - 20:03
En mi trabajo, a veces escucho historias que me muestran la parte oscura de algo bello: veo la sombra de las relaciones y el amor.
Testifico con tristeza cuantas relaciones (no solo de pareja, también ocurre lo mismo en la amistad) son simplemente "funcionales"; es decir, cumplen una función que debería haber sido cumplida en la infancia. Así, muchas relaciones sirven para darse compañía, suplir una dependencia emocional que no se resolvió cuando tocaba y -lo peor- muchas sirven para sentirse "poderoso", lo que significa que muchas relaciones de pareja están basadas en la dominancia-sumisión y en juegos de manipulación.
Muchas relaciones prosiguen en el tiempo, no porque el amor dure y se construya o se descubra, sino porque "sirven" para no estar solo, no tener miedo de vivir (y me someto con placer) o sentirse con valor porque se puede dominar a alguien.
A veces pienso que la desnutrición afectiva es la peor de las epidemias

FUNCIÓN DE LA RUMIACIÓN O EL SIMBOLO DEL PROCESO PSICOLÓGICO ES UNA ESPIRAL

Dom, 05/24/2015 - 08:43

Spiral Staircase by Csilla Zelko
La rumiación .eso que a veces nos ocurre de estar dando vueltas sobre lo mismo-  se considera en la psicología new age de autoayuda un fallo del proceso de duelo o un rasgo obsesivo del carácter, una forma de perderse el ahora. Es cierto que algunas personas tendemos más a la rumiación que otras, quizá porque tenemos un sistema nervioso que tarda en desactivarse, o porque tenemos mecanismos de defensa que buscan la comprensión de lo que nos ocurre.  Este estereotipo "positivista" nos hace sentir mal con este rasgo de nuestra forma de ser.  No obstante, cuando nos dejamos de prejuicios new age, y observamos la función de la rumiación, podemos darnos cuenta de que dar vueltas sobre lo mismo puede tener una función psicológica que ayuda más a nuestra resiliencia que la negación de lo que sentimos. Para mí, la espiral es el símbolo del proceso psicológico. No crecemos en línea recta, de una vez para siempre. Avanzamos dando vueltas sobre lo mismo, creyendo a veces que no nos movemos. Sin embargo, vamos profundizando en cada vuelta; o bien, vamos ascendiendo en el nivel de conciencia, según en qué nos fijemos. Rumiar nos sirve para valorar las cosas desde distintos puntos de vista, reflexionando sobre nuestros estados mentales y los de los demás. De este modo, podemos entender lo que nos pasó en relación a la conducta del otro, y lo que le pasó al otro en función de nuestra conducta. Podemos deshacernos de culpas y vergüenzas socialmente impuestas y, en el caso de que la vergüenza o la culpa tuviera sentido, podemos decidir reparar aquello en lo que nos equivocamos.
Es cierto que a veces nos podemos atascar, que no vamos hacia delante ni atrás en algún momento. Hablar con alguien que comprende esa función de darle vueltas a las cosas puede desatascarnos. Pero si el otro nos dice: "deja de darle vueltas a las cosas", "vive el ahora" de modo precipitado, puede tener como resultado el atascarnos más.
¿Qué diferencia entonces la buena rumiación de la mala? Desde mi punto de vista, el impulso a crecer y evolucionar, tener el objetivo de querer seguir viviendo en el mundo de los otros, abandonando en algún momento el aislamiento al que lleva el darle vueltas a las cosas. Querer dejar de ser víctima para siempre, de lo que fuere que fuimos víctimas (del otro, del mundo, de la vida).

Pero es necesario saber que no existe la autopista al cielo, ni existen los ascensores. El crecimiento es pre-tecnológico: hay que avanzar paso a paso

Ana Cortiñas










EL MECANISMO DE LA MALDAD

Dom, 04/19/2015 - 17:49
    Pintura de Marcelo Fabio RodolfiAlgunas personas intentan hacerte daño con cosas tan absurdas que lo único que producen es perplejidad. No cabe la reacción a lo que te dicen, porque es tal sinsentido, que sabes que el otro no es ningún interlocutor válido para un diálogo en el que se pueda dar la reparación ni mucho menos el reconocimiento. Lo que queda, es comprender el mecanismo de la maldad: alguien desea lo que tienes o lo que eres, así que intenta buscar por todos los medios un posible defecto del que acusarte y con el que hacerte daño. Denigrarte, y quitarte con ello tu valor.
    La maldad es un producto de una carencia o un error percibido en uno mismo, error o defecto que se siente irreparable por lo que la culpa no se tolera. Para poder tolerar la culpa, habría que reconocer el error o el defecto e intentar repararlo.  El "yo" es tan frágil, la autoestima se sostiene en un equilibrio tan inestable que no se puede admitir la carencia en uno mismo, por lo que lo único que se puede hacer es proyectar el defecto en el otro y volverlo indigno. Si es indigno, no es envidiable
    Ana Cortiñas

IDENTIDAD SEXUAL, ROL DE GÉNERO Y ORIENTACIÓN SEXUAL

Dom, 03/22/2015 - 12:15
Cuando trabajé en los servicios municipales de juventud del Ajuntament de Palma, puse en marcha el servicio de orientación afectivo-sexual para adolescentes y jóvenes. Entre otras cosas, iba por los institutos y durante tres días hablábamos de amor y sexo. Los adolescentes se sorprendían de que no sólo habláramos de sexo seguro y prevención de embarazos, sino que también se hablara de afecto, de placer, de clítoris y de orgasmos.
Una de las cosas que más aclaraban ciertas cosas, era distinguir todos los conceptos que se asocian alrededor del sexo y hacer una asunción fundamental: somos seres sexuados. Nacemos hombre o mujer porque somos una especie que se reproduce de forma sexual, y poseemos todos los atributos propios para desear y ser atractivos. No obstante, somos más que macho o hembra porque nos humanizamos en el seno de una cultura.
Distinguir entre identidad sexual (con la posibilidad de que en ocasiones el sexo genético y el sentido psicológicamente como identitario puede ser diferente) y rol de género (la conducta que se espera en sociedad por el hecho de ser hombre o mujer; es decir, ser masculino y ser femenina) es crucial en una sociedad donde se ha dado la primacía y dominancia de un sexo sobre otro. Nuestra cultura es patriarcal, lo que quiere decir que se ha valorado más la filiación del padre y los valores propios que se identifican con ser hombre, a lo que hay que añadir que se ha esperado que la mujer viva sometida al hombre. Y aunque en los países occidentales se ha hecho un gran avance en el terreno de la igualdad de derechos, no siempre se ha hecho el cambio psicológico necesario que revierta esta situación (y ni hablar aún de muchos países que no han hecho ese cambio legal ni social). No obstante, no es la única cultura posible.

Confundir  la identidad sexual y el rol de género es fuente aún de sufrimiento psicológico. Se dan muchas formas de confusión que impiden la salud psicológica y la salud de las relaciones de pareja. Algunas afectan más a hombres que a mujeres, y otras más a las mujeres que a los hombres, y algunas a los dos.

Tolouse- LautrecLa confusión entre género y sexo está en la base del primer feminismo masculinizador. Se luchó por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres -algo totalmente necesario y aún por conquistar- pero se valoró más lo masculino: trabajar fuera de casa, ser asertiva, ser productiva y activa sexualmente al más puro estilo machista (cuántos más coitos mejor). Ser madre, cuidar, preocuparse más por las relaciones forma parte del mandato patriarcal a combatir. Cuando Bowlby formuló en su Teoría del Apego la importancia de los cuidados maternos y de las relaciones primarias, Margaret Mead le acusó de machista y de querer imponer la cultura patriarcal de nuevo. Sin embargo, hoy en día, la ciencia del apego ha descubierto que ser cuidado y querido está en la base de un psiquismo sano, así que si combatimos la función materna (que también puede ser hecha por un hombre, aunque nunca podrá gestar ni dar de mamar a un bebé), estamos criando a futuros humanos infelices y propensos a la enfermedad mental.

Si a la confusión de sexo y género, le añadimos la confusión de la orientación sexual, la homofobia está servida. Si se es hombre (tener pene y testículos,  y no útero, mamas y ovarios) se tiene que ser masculino (agresivo y desear continuamente ser sexualmente promiscuo) y desear sólo a mujeres. Si un hombre desea sexualmente a otro hombre es un afeminado, o si un hombre muestra características propias del rol femenino (ser cuidador y sensible) entonces es un poco maricón (o, en la versión psicoanalítica clásica, tener las tendencias homosexuales reprimidas). Si se es una mujer asertiva y poco preocupada por su aspecto físico, entonces es una marimacho bollera. Ni que decir tiene que lo peor de todo es ser afeminado. Sin embargo, un repaso a la Historia nos puede ayudar a tener las cosas claras: grandes guerreros fueron homosexuales muy masculinos; las estatuas griegas representan hombres apolíneos y musculados y fueron esculpidas por artistas hombres homosexuales. La pornografía en la que son los hombres muy viriles los protagonistas, es la que suelen comprar los hombres homosexuales, no las mujeres (o por lo menos, eso es lo que dicen las estadísticas).

Bajo esta confusión está también otra que subyace: ser hombre o ser mujer, ser masculino o ser femenino son dos cosas opuestas. Esta confusión sólo puede venir porque se ha igualado la jerarquía social al sexo. La dominancia es masculina, la sumisión femenina y el hombre debe dominar a la mujer. En esta organización social basada en el poder de uno sobre otros, ser hombre femenino es ser como una mujer (o sea, inferior. La filosofía de Nietzsche está plagada de esta confusión). Y ser mujer masculina es ser una mujer castrante, envidiosa del pene del hombre que lo que desea es someter al hombre, o seducirlo y pervertirlo como en el arquetipo de la femme fatale, vampiresa o sencillamente puta.
Joumana Haddad aboga por el retorno de Lilith, o la mujer insumisaNo obstante, unos estudios muy antiguos de los años 80 ya mostraron esta falacia: así como ser hombre o ser mujer (o el deseo de cambio de sexo) da una identidad psicocorporal, ser masculino o femenino, ser masculina o femenina no son los polos opuestos de un única dimensión, sino que son dos dimensiones diferentes que pueden coexistir en un mismo individuo. Un hombre puede ser masculino y femenino a la vez; una mujer puede ser masculina y femenina a la vez porque pueden mostrar una personalidad compleja y no polarizada, en la que pueden funcionar asertiva y proactivamente, con sensibilidad, empatía y cuidado por las relaciones. Se le llamó a esta forma de funcionamiento androginia (que no hermafroditismo, que se refiere a poseer órganos sexuales de los dos sexos). La androginia es independiente de la identidad sexual y de la orientación sexual. Así, tanto hombres como mujeres dan importancia a la crianza de sus hijos y al cuidado de las relaciones, y se muestran proactivos en su desarrollo personal (sean los intereses y vocaciones mostrados de forma pública y productiva, o no)

Estas confusiones han afectado profundamente también a la Psicología y la Medicina. Por desgracia, hay psicoanalistas clásicos que siguen malinterpretando los comportamientos de sus pacientes, y muchos médicos que recomiendan histerectomías con una facilidad pasmosa (mi ginecólogo siempre dice que a sus colegas deberían aconsejarles la amputación de sus testículos y sus penes con la facilidad que ellos los hacen a las mujeres). Únicamente los psicoanalistas junguianos contemplan en la individuación del ser humano el casamiento alquímico entre la parte femenina y la parte masculina de todo ser humano (anima y animus), aún cuando el análisis junguiano necesite completarse también con otros aspectos, pero eso ya es otra historia...

También creo yo que esta confusión ha afectado a la Filosofía. El constructivismo social obvia, desde mi punto de vista, el papel de las hormonas. Las mujeres estamos sujetas a ciclos naturales que no forman parte de la cultura (aunque sí la forma en que lo vivimos). Menstruamos y somos las que nos quedamos embarazadas. A no ser que creemos úteros externos, la gestación siempre dependerá de las mujeres aún en el hipotético caso que la sociedad hubiera eliminado los roles de género. Mi compañera sexóloga de mi consulta (Gemma Mestre) me comentó que en los casos de cambio de sexo, las hormonas femeninas no actúan igual en un cuerpo que antes ha sido hombre, provocando muchas veces sufrimientos con los que el transexual no cuenta. También hizo un estudio sobre sus pacientes mujeres infértiles: la característica común es que rechazan el papel maternal.

Hoy me he extendido en esta entrada de lo que lo hago normalmente, pero creo que el tema vale la pena. Agradezco a todos los que han llegado hasta el final

Ana Cortiñas

DOCUMENTAL SOBRE LAS PERSONAS CON ALTA SENSIBILIDAD

Lun, 03/02/2015 - 08:25

Os dejo el enlace de un programa de  TV Española, CRÓNICAS, dedicado a las personas de alta sensibilidad. En él hago una pequeña contribución. Espero que os guste y que os ayude a alguno de vosotros
Quería incluir el vídeo del programa en la en entrada, pero no consigo cargarlo...


http://www.rtve.es/television/20150219/sensibilidad-trasluz/1101168.shtml

If You Want Me

Sáb, 02/21/2015 - 11:30








Me encantó la banda sonora y la película de una historia de amor y generosidad fuera del tópico de la pareja romántica

SUEÑO CON UN RETORNO DE LILITH AL PSICOANÁLISIS

Sáb, 02/14/2015 - 18:24

En estos tiempos de sadomaso patriarcal disfrazado de liberación sexual, es bueno recordar la historia de Lilith, la mujer que prefirió exiliarse del Paraíso, si quedarse le iba a suponer someterse. Pero esta vez no vuelvo a repetir su historia (que ya escribí en otra entrada) sino que lo dejo para la poeta Joumana Haddad.

Sin embargo, que vuelva a hablar de ella es por el estreno de las famosas 50 sombras de Grey, junto con un artículo que leí de una psicoanalista lacaniana sobre cómo aman los hombres. La película y la psicoanalista me han hecho volver a  pensar el daño que la expulsión de Lilith y su conversión en un demonio ha hecho a nuestra salud psicológica.
El Psicoanálisis tradicional está fundamentado en la creencia de que sólo Adán fue hecho a imagen y semejanza de Dios, mientras que la mujer es sólo una costilla. La mujer es un no-hombre, un ser incompleto.  Axiomas como la envidia del pene de Freud, la frases-ladrillo de Lacan como que en el inconsciente sólo existe el falo, o que la mujer es para el hombre un síntoma, son hijos de Adán y Eva-La Costilla de Adán. Leer artículos de psicólogas que sostienen que todos los hombres temen a la mujer porque amar les feminiza (o sea, les da miedo que les castren porque en el inconsciente solo existe el falo y el amor es femenino) es, como poco, dañino. Las mujeres fundamentamos nuestra identidad en una falta, y los hombres en un miedo a ser castrados. Las 50 sombras de Grey solventa este problema: la mujer redime por su amor a un hombre al que le deja ser dominante.

Pero yo no creo que las mujeres seamos costillas de Adán, ni que los hombres no les fundamente la misma necesidad de amor y conexión que tenemos las mujeres. Así que me imagino el daño que puede haber hecho las interpretaciones de psicoanalistas a numerosos hombres y mujeres. A las mujeres asertivas y no sumisas, porque les habrán hecho sentir castradoras; y a los hombres sensibles y que saben cuidar, les habrán hechos sentir castrados.

Supongo que los lacanianos que no me leen me tirarían piedras. Pero yo sólo sueño con el retorno de Lilith...




Joumana Haddad


El retorno de Lilith *
Las bestias monteses se encontrarán con los gatos
cervales, y el peludo gritará a su compañero:
Lilith también tendrá allí asiento, y hallará para sí
reposo.
Isaías 34:14

Yo soy Lilith, la diosa de dos noches que vuelve de su exilio.
Yo soy Lilith, la diosa de dos noches que vuelve de su exilio.
Soy Lilith, la mujer destino. Ningún macho escapa a mi suerte y ningún macho quisiera escapar.
Soy las dos lunas Lilith. La negra no está completa sino por la blanca, ya que mi pureza es la chispa del desenfreno y mi abstinencia, el inicio de lo posible. Soy la mujer-paraíso que cayó del paraíso, y soy la caída-paraíso.
Soy la virgen, rostro invisible de la desvergüenza, la madre-amante y la mujer-hombre. La noche, pues soy el día; la costa derecha, pues soy la izquierda; y el Sur, pues soy el Norte.
Soy la mujer festín y los convidados al festín. Me llaman la hechicera alada de la noche, la diosa de la tentación y del deseo. Me han nombrado patrona del placer gratuito y de la masturbación y liberada de la condición de madre para que sea el destino inmortal.
Soy Lilith, la de los blancos senos. Irresistible es mi encanto, pues mis cabellos son negros y largos y de miel son mis ojos. La leyenda cuenta que fui creada de la tierra para ser la primera mujer de Adán, pero no me sometí.
Soy Lilith que retorna del calabozo del olvido blanco, leona del señor y diosa de dos noches. Yo reúno aquello que no puede ser reunido en mi copa y lo bebo ya que soy la sacerdotisa y el templo. Agoto toda embriaguez para que no se piense que me puedo saciar. Me hago el amor y me reproduzco para crear un pueblo de mi linaje, ya que mato a mis amantes para dar paso a los que aún no me han conocido.
Soy Lilith, la mujer selva. No supe de espera deseable, pero sí de leones y de especies puras de monstruos. Fecundo todos mis flancos para fabricar el cuento. Reúno las voces en mis entrañas para que se complete el número de esclavos. Devoro mi cuerpo para que no se me diga famélica y bebo mi agua para nunca sufrir de sed. Mis trenzas son largas para el invierno y mis maletas no tienen cubierta. Nada me satisface ni me sacia y aquí estoy de regreso para ser la reina de los extraviados en el mundo.
Soy la guardiana del pozo y el reencuentro de los opuestos. Los besos sobre mi cuerpo son las heridas de aquellos que trataron. Desde la flauta de los muslos asciende mi canto, y desde mi canto la maldición se expande en agua sobre la tierra.
Soy Lilith, la leona seductora. La mano de cada sirviente, la ventana de cada virgen. El ángel de la caída y de la conciencia del sueño ligero. Hija de Dalila, de María Magdalena y de las siete hadas. No hay antídoto contra mi maldición. Por mi lujuria se elevan las montañas y se abren los ríos. Regreso para penetrar con mis flujos el velo del pudor y para limpiar las heridas de la falta con el aroma del desenfreno.
Desde la flauta de los muslos asciende mi canto
y por mi lujuria se abren los ríos.
¿Cómo podría no haber mareas
cada vez que entre mis labios verticales brilla una sonrisa?
Porque soy la primera y la última
La cortesana virgen
El codiciado temor
La adorada repudiada
Y la velada desnuda,
Porque soy la maldición de lo que antecede,
El pecado desapareció de los desiertos cuando abandoné a Adán.
Él se equivocó por completo, hizo añicos su perfección.
Lo hice descender a tierra, y para él alumbré la flor de la higuera.
Soy Lilith, el secreto de los dedos que insisten. Perforo el sendero, divulgo los sueños, destruyo ciudades de hombres con mi diluvio. No reúno dos de cada especie para mi arca. Más bien los transformo a todos para que el sexo se purifique de toda pureza.
Yo, versículo de la manzana, los libros me han escrito aunque ustedes no me hayan leído. El placer desenfrenado, la esposa rebelde, la realización de la lujuria que conduce a la ruina total. En la locura se entreabre mi vestimenta. Los que me escuchan merecen la muerte y los que no me escuchan morirán de despecho.
No soy remisa ni la yegua dócil,
soy el estremecimiento de la primera tentación.
No soy remisa ni la yegua dócil,
Soy el desvanecimiento del último pesar.
Yo, Lilith, el ángel desvergonzado. La primera yegua de Adán y la corruptora de Satán. El imaginario del sexo reprimido y su más alto grito. Tímida, pues soy la ninfa del volcán; celosa, pues la dulce obsesión del vicio. El primer paraíso no me pudo soportar. Y me arrojaron de él para que siembre la discordia sobre la tierra, para que dirija en los lechos los asuntos de los que a mí se someten.
Soy Lilith, el destino de los conocedores y la diosa de dos noches. La unión del sueño y de la vigilia. Yo, la poeta feto, perdiéndome gané mi vida. Regreso de mi exilio para ser la esposa de los siete días y las cenizas de mañana.
Yo la leona seductora regreso para cubrir de vergüenza a las sumisas y reinar sobre la tierra. Regreso para sanar la costilla de Adán y liberar a cada hombre de su Eva.
Yo soy Lilith
Y vuelvo de mi exilio
Para heredar la muerte de la madre que he criado.

* Según muchas leyendas, Lilith es la primera mujer, antes de Eva, formada del polvo de la tierra como Adán. Era independiente, fuerte, libre, y no quiso obedecer ciegamente al hombre. Por fin se rebeló, escapó del paraíso y se negó a volver. Entonces Dios la trasformó en demonio, y después creó la segunda mujer, Eva, de la costilla de Adán para garantizar su obediencia.
...............................Traducción de Alberto Valdivia y Renato Sandoval

LA AMISTAD Y EL TIEMPO

Lun, 02/09/2015 - 15:41
Hay mucha literatura,  técnica y artística, sobre el tiempo que dura el enamoramiento( lo que se llama amor romántico) pero no se habla tanto de la amistad. Lo único que se suele decir es que la verdadera amistad se muestra en lo momentos difíciles.
Sin embargo, por mi experiencia vital, la amistad también sufre las mismas maneras y formas de iniciarse y continuarse que el amor de pareja. Hay amistades que empiezan lentas, con el roce cotidiano de las actividades que se realizan en común, y para cuando te das cuenta, esa persona ha empezado a formar parte del mundo afectivo de los vínculos que nos pueblan el interior, se ha convertido en un nudo en nuestra red de apoyo y afecto.
Otras amistades, en cambio, se inician con una conexión especial en un momento de la vida. Alguien que te entiende y la entiendes por una situación del ciclo vital: dos estudiantes suspendidos por el mismo profesor, dos enfermos de la misma extraña enfermedad, personas que han perdido un hijo... La conexión emocional es inmediata porque la experiencia humana es común, y de ahí se inicia una relación que prosigue con el tiempo.
Pero no todas las amistades -como las parejas-duran. El otro día  comentaba con una amiga que se necesitan varios años para conocer de verdad a una persona, y no todas las amistades resisten el tiempo. A veces, el entendimiento inicial se acaba porque las personas se unieron por un tema, pero no encajan en los otros. En otras ocasiones, uno de los dos, o los dos, no resisten los cambios que suceden en la vida, esos cambios que producen transformaciones en una persona, pero no en la otra, o que producen envidia a una de las dos porque una persona tiene una buena situación económica pero la otra no, una puede tener pareja e hijos y la otra no, y así un sinfín de situaciones.

En la amistad -como en el amor- funcionan los mismos factores que tejen un vínculo seguro entre una madre o padre con su bebé: la capacidad de reparar los errores de empatía y los desencuentros. Realmente, lo que hace que podamos llamar amor o amistad es la capacidad de estar presentes el uno para el otro a lo largo del tiempo y superar pequeñas decepciones y pequeñas rupturas. Lo que construye la amistad -y el amor-es la capacidad de conexión emocional y reparación de la pérdida ocasional de sintonía. Nos da seguridad  la expectativa de que puedan entendernos cuando no somos perfectos y de que podamos confiar en la generosidad de "hoy por ti, mañana por mí".
Aún así también es cierto que por mucho que hayas querido a un amigo, con algunos de ellos llega el tiempo de separarse. No podemos obligar (ni nos pueden obligar) a evolucionar del mismo modo. Las mismas cosas que hacen crecer a una persona, quiebran a la otra, o les provocan un cambio de valores tal que se pierde toda la posibilidad de sintonía. Esas pérdidas también provocan duelos, decepciones, desengaños y dolor emocional.
La idea de que la amistad y el amor deben durar toda la vida y deben ser incondicionales forma parte del imaginario social. Eso es lo verdaderamente Romántico: vínculos que superan frustraciones, distancia y tiempo, que se mantienen por los afectos y no por los contratos sociales o económicos.  Lo romántico -desde el S. XIX-  es un ideal que nos guía, aunque ¿es realista?
Quizá el ideal romántico no sea realista pero ¿debemos renunciar a luchar por conseguirlo?
Yo he llegado a la conclusión (no sé si estaréis de acuerdo) que si por romántico se entiende el enamoramiento, la ilusión y lo pasional como lo único valioso, entonces es un mito a superar. Pero si por romántico se entiende las relaciones que se guían por los valores de la lealtad, la honestidad y la coherencia, el romanticismo puede ser el código ético por la que deberían otra vez a orientarse las relaciones, aunque suene decimonónico. Deberíamos ser verdaderamente románticos y dejar de apostar por ese edulcorado sentimentalismo superficial que confundimos con amor.


Ana Cortiñas

Pinturas de Joseph Lorusso

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